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Criollo, amelonado y el sancocho panameño: qué encontró el primer estudio genético del cacao de Panamá

Un estudio de 2026 muestreó 80 árboles en Bocas del Toro y Herrera. Bocas es una mezcla de ascendencias; Herrera esconde criollo casi puro. Esto es lo que significa para el sabor y para los productores.

12 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Flores de cacao en un tronco junto a una mazorca morada

Durante décadas nadie pudo decir qué era realmente el cacao de Panamá. Los árboles se sembraron por semilla, de la mazorca que tuviera el vecino, de programas de gobierno que repartieron híbridos en los años setenta y ochenta, y de semillas traídas de Costa Rica. El resultado es lo que un productor de Bocas llama un sancocho: todo en la misma olla.

En julio de 2026 llegó la primera respuesta revisada por pares. Natalie Ferro-Lozano y colegas de Wageningen publicaron Contrasting germplasm composition and propagation practices in the two major cacao-growing areas in Panama en Genetic Resources and Crop Evolution. Muestrearon 80 árboles en 16 fincas de Bocas del Toro y Herrera y los compararon con los grupos genéticos de referencia del cacao.

Bocas del Toro: una mezcla amplia

Los árboles de Bocas mostraron una mezcla amplia de ascendencias. La base es amelonado, el tipo vigoroso y productivo del bajo Amazonas que representa cerca del 80 por ciento del cacao mundial y se conoce por un sabor a chocolate plano y directo. Mezcladas con él aparecen líneas nacional, nanay, Scavina (SCA) e iquitos, los grupos que los catadores asocian con notas florales, frutales y cítricas.

Esa mezcla explica lo que ve cualquier productor de Bocas: mazorcas de todos los colores, tamaños y texturas en una sola parcela, y lotes de fermentación a veces planos y a veces sorprendentes. También explica por qué un microlote de Bocas puede pasar de 80 puntos en una competencia europea de bean-to-bar mientras la cosecha a granel del mismo distrito se vende a precio de cacao corriente.

Herrera: el criollo sobrevivió en las lomas secas

La sorpresa estuvo en Herrera, en la península de Azuero, donde el cacao es cultivo de patio en las lomas de Las Minas. Allí los árboles estaban ligados sobre todo a criollo y amelonado, y en una finca cinco árboles mostraron más del 99 por ciento de ascendencia criolla tanto en muestras de raíz como de hoja. Los investigadores lo llamaron raro. El criollo es el grupo delicado, de semilla clara y aromático que casi todo el mundo perdió por enfermedades y por la búsqueda de rendimiento.

¿Por qué sobrevivió aquí? El criollo es autocompatible. Un árbol aislado puede polinizarse a sí mismo, dar fruto y mantener su línea pura. En las lomas secas y poco sembradas de Azuero, el aislamiento vino gratis.

Qué están haciendo los productores con esto

La conversación entre productores desde que salió el artículo ha sido más práctica que académica:

  • La fermentación importa más que la genética. El curso de cata en Changuinola en agosto de 2026 lo dejó claro: el mismo grano mezclado de Bocas, bien fermentado y secado, supera a un criollo mal tratado.
  • Seleccionar e injertar. Sin dinero para pruebas de ADN, los productores usan ojos y lengua: probar el grano de cada árbol, marcar los mejores e injertarlos en patrones en vez de sembrar por semilla.
  • Árboles madre aislados. En Azuero se recoge semilla solo de criollos a más de un kilómetro de cualquier otra variedad, para mantener la línea pura.
  • No todo criollo es bueno. Los catadores profesionales advierten que un criollo de semilla blanca puede ser espectacular o tan plano que no tiene ni amargo. La genética es potencial, no garantía.

El artículo cierra con un llamado a proteger las poblaciones locales de cacao antes de que desaparezcan bajo nuevas siembras de clones comerciales. Como escribió una productora de Chiriquí en Newsroom Panamá: la pregunta no es si Panamá puede cultivar más cacao, sino si puede reconocer y proteger lo que hace distinto al cacao que ya crece aquí.

Fuentes: Ferro-Lozano et al. 2026, Genetic Resources and Crop Evolution · Newsroom Panama, Panama’s cacao rush

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